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reflexiones

Bueno... ¿Qué palabra, no? ¡Cuántas veces nos habremos preguntado: ¿en que me beneficia esto?! En ese instante no alcanzamos a ver la dimensión de lo que ocurre, pero... ¿Alguna vez te pusiste a pensar el gran trabajo que tiene Dios para PREPARARNOS PARA TODA BUENA OBRA?

Dios, como padre, toma la responsabilidad de formarnos para lo que estamos predestinados, pues la predestinación no abarca una pequeña área de nuestra vida, sino TODA nuestra vida. Y como nosotros con nuestros hijos, que tenemos la dedicación de ver por ellos y guiarlos para que no se lastimen en los baches de la vida, así también Dios vela por nosotros para que alcancemos la estatura que el predestinó para nosotros

Estaba leyendo un versículo en Proverbios 12, en el versículo 14, que dice: "el hombre será saciado del fruto de SU boca, y le será PAGADO SEGÚN la obra de sus manos". Es decir que la confesión de nuestra boca crea de la nada la bendición y las metas que alcanzaremos... pero lo que recibamos será en proporción al trabajo de NUESTRAS MANOS. En otras palabras, podemos crear con nuestra palabra U$S 5.000.000.-, y es lo que tenemos disponible; pero si trabajamos por U$S 3.000.- solo recibiremos U$S 3.000, pues lo que decimos lo debemos acompañar con lo que hacemos para que se haga realidad y allí es donde Dios entra en acción, pues el que conoce TODAS LAS COSAS, sabe a que fuimos llamados, o predestinados, y prepara las cosas alrededor de nosotros para que nuestra vida sea extendida de manera tal que alcancemos los sueños que Él sembró en nosotros. Muchas veces esto necesita de la lija espiritual que Dios aplica a través de las dificultades para dejar suave nuestra superficie. Otras veces el potro espiritual de Dios nos estira para que crezcamos en la estatura de nuestro espíritu para alcanzar lo que está preparado para nosotros,...

Sé que todo esto es doloroso y a veces nos deja casi sin fe, pero allí es donde debemos mirar nuestra vida y refugiarnos en su palabra, porque por eso dice: "camina en su integridad el justo y no será conmovido", o "los que esperan en el Señor no serán avergonzados", y... "de todas ellas nos librará el Señor".

Nuestra justicia radica en la sangre derramada en la cruz y nuestra confianza en que Dios está trabajando de todas las formas necesarias para que no malogremos nuestro futuro en Él; por esto es que Él nos dejó esta palabra: "TODO LES AYUDA  PARA BIEN".
Nuestra completa dependencia de Dios nos da la confianza necesaria para descansar aun en las situaciones más adversas, pues no alcanzan los que no se caen... sino... los que no se rinden. NO TE RINDAS. No importa cuán difícil sea, ni que complicado resulte; inténtalo y vuelve a intentarlo una y otra vez hasta que lo logres. Él pelea a tu lado. Es Su voluntad que seas una persona de éxito, bendita, próspera, sana y llena de sabiduría e inteligencia. No permitas que nadie te diga lo contrario pues estás en los planes del Dios eterno y desde que le abriste tu corazón lo único que te puede esperar del otro lado de la puerta es LA VICTORIA.

Por eso, NO TE RINDAS, estás llamado a buenas obras y tomado de su mano sólo podrás saborear el éxito en todas las áreas de tu vida. Recuerda, ÉL TE

ESTÁ PREPARANDO PARA GRANDES COSAS.

Sólo otro pensamiento...